Informe de lectura - Ciencias de la Educación: nuevas definiciones profesionales desde la historia reciente.

 

Tipo de lectura/Preguntas

Lectura Literal

Lectura Inferencial

Lectura crítica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué cambios y nuevos conceptos trajo la constitución de las Ciencias de la Educación?

 

“La constitución de las Ciencias de la Educación, en tanto profesión moderna, fue promovida por el cambio en tres procesos sociales tradicionales principales: la objetivación del saber, las formas de reproducción y la especialización del saber (Tenti Fanfani y Gómez, 1990).”

La complejidad de las tareas sociales exigió un cúmulo de saber más variado y complejo para su solución. La escritura permitió la objetivación del saber social, a través de trascender los límites de una persona y una vida individual. Además, el texto permitió una fácil circulación del saber producido, y de este modo facilitó la tarea de la confrontación y la crítica entre distintos saberes y productores de saberes. Junto con la objetivación del saber, se produjo una transformación en las formas de reproducción y transmisión de los conocimientos, a través de un método o procedimiento, relativamente codificado, respondiendo a una racionalidad medio- fin. El saber objetivado ya no se aprendía en forma espontánea en cualquier tiempo y lugar, sino que requería de una experiencia específica y organizada en el seno de instituciones especializadas: las escuelas. A su vez, y a diferencia del saber práctico que se acreditaba con su propio ejercicio o por los resultados obtenidos, el saber racionalizado se garantizaba mediante un título o certificación, En este escenario, la formación se convirtió en tarea de especialistas y profesionales, naciendo junto a ello un saber muy específico: la pedagogía (el saber enseñar), objeto de estudio de las Ciencias de la Educación.

La pedagogía es la ciencia que tiene como objeto de estudio a la educación como fenómeno psicosocial, cultural y específicamente humano, brindándole un conjunto de bases y parámetros para analizar y estructurar la formación y los procesos de enseñanza-aprendizaje que intervienen en ella.
Es preciso tener en cuenta con respecto a la posibilidad y necesidad de la fundamentación de la pedagogía que hay entenderla como un saber o disciplina en construcción y en permanente reelaboración. Es necesario, más que conocer -o "dominar"- una disciplina, apropiarse creativa o productivamente de la misma y, en este sentido, estar más bien en capacidad de descubrir o plantear nuevos problemas.

Más que entender el saber pedagógico como un asunto ya terminado, del que solo se pretende su apropiación memorística, se debe trabajar en forma histórica-epistemológica, es decir, elaborando -o descubriendo, lo que supone necesariamente el enfoque investigativo-  el proceso específico de su construcción o constitución histórica, tratando sobre todo de reconstruir teóricamente el problema que en su momento histórico fue planteado y cómo se le dio una respuesta determinada.




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo la modernización social afectó a los modelos de educación y los modelos de pedagogía?

 

“La estrategia desarrollista de modernización social a través del Estado, aspiraba a transformar la estructura económica y la matriz sociopolítica configurada en las décadas precedentes (…) y con ello se configuró una tendencia a las reformas educativas en América Latina, tendencia que llegó a conocerse como Pedagogía Desarrollista (… ) la educación pasaba a justificar su función en el modelo social, concebida como una inversión de gran rentabilidad, el camino que garantizaba un modelo de desarrollo, principalmente como herramienta para la preparación de recursos humanos”

La educación se interpretaba como un instrumento de cambio, progreso y mejora social. Los maestros eran los responsables de transmitir estas ideas nuevas. Progresivamente fueron profesionalizándose y en algunos casos eran figuras casi sagradas. La educación estaba asociada con la disciplina. El maestro tenía mucho poder en el aula. Sus órdenes no se podían cuestionar, no tenían réplica. Una metodología educativa muy utilizada era la repetición. Los conceptos no debían entenderse, se memorizaban. También, el silencio era un recurso pedagógico. El alumno solamente podía hablar cuando el profesor le daba permiso, sino callar y escuchar. Se debían evitar las distracciones y doblegar la voluntad del alumno, ser dócil y frágil. El docente controlaba meticulosamente el tiempo, el espacio y los contenidos1

La educación se entiende como forma de desarrollo humano en la cual todas las facetas del proceso de desarrollo humano dan un énfasis especial a las siguientes realidades: unicidad de cada ser humano, tendencia natural hacia su autorrealización, libertad y autodeterminación, conciencia y apertura solidaria con los demás seres humanos, capacidad de originalidad y creatividad, jerarquía de valores y dignidad personales, importancia del área afectiva. En este sentido, la pedagogía, sostiene la organización académica moderna y busca reproducir en ella los mismos criterios de disciplina (sujeto responsable), ética del deber (sujeto obediente) organización

jerárquica-piramidal y controlada por tareas y destrezas

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué la educación no solo aplica a un contexto institucional sino también cotidiano?

 

Por su parte, en los espacios de inserción débilmente estructurados, las reglas de ingreso y permanencia no están claras como tampoco lo está la oferta y demanda que se pueda producir alrededor de dichos espacios. Tal es el caso del ejercicio profesional en espacios donde los procesos educativos se desarrollan en el marco de la vida cotidiana y no necesariamente en instituciones dedicadas a la educación. Sirvent (et. al. 2006) los denomina aprendizajes sociales y refieren a procesos de aprendizajes no intencionales e inestructurados que se producen durante toda la vida de los individuos y grupos, por formar parte de un determinado contexto sociocultural en el que se suceden las experiencias de la vida cotidiana: en la familia, en los juegos con los amigos, en un cajero electrónico, en una manifestación o en un piquete.

Los espacios de inserción que se fueron creando desde la década de 1980 hasta la actualidad demuestran que las prácticas profesionales pueden ser y deben ser reinventadas, construyendo posibilidades de un ejercicio profesional por fuera de aquellos espacios estructurados y avalados por el gobierno, en los cuales, en su condición laboral, y formales, en relación a su objeto de intervención. Lo que se busca es señalar que las transformaciones sociales han roto la relación de correspondencia entre profesión y problema a resolver, por ende el aprendiz ya no necesita estar en un lugar denominado como escuela, universidad, academia, etc., con el fin de aprender y recibir conocimiento de un profesional a cargo, el simple hecho de habitar en una comunidad los lleva a un proceso de enseñanza valido para su desarrollo y consolidación como ciudadano generando valores de interacción social e internos creando un nuevo proceso de reasignación de conocimiento partiendo de sus conocimientos previos

La vida cotidiana constituye un recurso didáctico de primer orden para la educación, por ende, introducir la vida cotidiana en el aula es posible si ahondamos en las intrahistorias familiares, ese patrimonio intangible (y que irremediablemente se pierde) que sirve para profundizar en el conocimiento de las formas de vida del entorno próximo (vida cotidiana, cultura material, música popular, cultura visual, juegos infantiles, tradiciones, sociabilidad, relaciones de poder). La experiencia docente nos ha demostrado que el alumno vive el estudio y conocimiento significativo de la educación con mayor interés cuando investiga y reconoce en los contenidos escolares sus propios apellidos e intereses. Sin embargo, nos encontramos en una época donde la modernidad, la adaptación y recepción de conocimiento ha llegado a un nivel tan independiente que los aprendices ya no necesitan a un guía, tutor, docente para poder aprender y hacer su aprendizaje profundo y significativo. El proceso de enseñanza ya no se da en un aula de clase sino en una sociedad diaria ya que cada día surgen problemas e interrogantes que requieren de una solución que a su vez exhortan a una interacción e investigación entre humano-problema con el fin de hallar una solución permanente y que finalmente te lleve a aprender como solucionar un interrogante con una estrategia reusable y significativa

 

 

 

 

¿Qué cambio se ha producido en la concepción de la función social de la educación?

Página 17-18

En los inicios de la profesión de las Ciencias de la Educación, las prácticas de sus profesionales

suponían la función de aportar a los procesos educativos desde el máximo nivel de instrucción,

especialización del grupo de profesionales en el campo educativo. En la actualidad, la función del

ejercicio profesional se orienta al acompañamiento, mejora y emancipación de diversos actores o

grupos sociales en variados contextos e insertos en múltiples problemáticas o situaciones sociales,

culturales y territoriales. En el sentido de esta función social de las Ciencias de la Educación, el egresado se corre del lugar de especialista formado en la academia para descentrarse y plantear su acción desde una posición de facilitador de la mejora en la vida y condiciones de los grupos sociales, desde el campo de la educación.

Tal y como fue expuesto, en los inicios de la profesión la producción de conocimientos consistía en los aportes teóricos y metodológicos a los procesos escolares provenientes de la investigación en la universidad. En la actualidad, esta forma de producir conocimiento es una entre otras, puesto que los materiales didácticos y de apoyo a las capacitaciones, las planificaciones institucionales y áulicas, la construcción de normativas institucionales, los informes de acreditación institucionales, el diseño de los documentos curriculares, son producto de un proceso de delimitación y organización del objeto sobre el cual se trabaja, organización de recursos, análisis de fuentes de datos, revisión del análisis, reflexión sobre los resultados y diagnóstico. En este sentido, la acción pedagógica en general introduce en el campo educativo otras formas y condiciones de producción del conocimiento. Las condiciones tienen que ver con que dicha producción no se lleva a cabo en centros, institutos o departamentos académicos, sino que su escenario es variado y depende del espacio

La diversificación del campo de las Ciencias de la Educación trajo otras posibilidades de apropiación, reproducción y reinvención de las prácticas profesionales que fueron desarrolladas por fuera de las instituciones y se instalaron en zonas, espacios, márgenes, parques, museos, comunidades. De igual forma, . La investigación o la producción de conocimientos fue una práctica que intentó, por mucho tiempo, legitimar a los profesionales de las Ciencias de la Educación, pero desde hace décadas la investigación ya no es una práctica que ordene, dirija y explique lo más fielmente posible al campo. Porque el campo profesional está compuesto de prácticas de la enseñanza, asesoramiento, acompañamiento, mejora, diagnóstico, gestión, no solo de investigación

 

 

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